sLos primeros años de las especialidades de ingeniería de nuestra facultad, que han experimentado un incremento en el volumen de población estudiantil; la reinserción estudiantil con más de 170 alumnos cursando casi a diario, los aspirantes para el ingreso de 2016, la oferta académica de posgrado y de extensión; hicieron necesaria la compra de bancos con capacidad para 80 usuarios.
Para ello, a través de la Fundación, se destinaron ingresos por producidos propios y, mediante concurso de precios, se compraron a la firma Florena SRL, 40 bancos bipersonales y 80 sillas, respondiéndose a la demanda existente ocasionada, no sólo por la actividad académica creciente, sino también para reemplazar algunas unidades que se encontraban estropeadas.
Esta primera compra asciende a 69 mil pesos y se prevé dentro de un tiempo, evaluar nuevamente la situación, de manera de brindar la mayor funcionalidad y comodidad en el ámbito áulico tanto para los estudiantes como para los docentes.
  Para la conservación del número de bancos existentes en cada curso, se están aplicando algunas medidas de control; por un lado, la colocación de un cartel en la puerta del aula, indicando qué capacidad de alumnos tiene la misma y por el otro, el acceso a este dato,  a priori, por parte del docente y a través de la red (www.frm.utn.edu.ar/aulas).  
Nuevo sistema para reserva de aulas  
Es una forma de ordenar, clarificar e integrar la utilización de aulas en la facultad; el nuevo sistema de reserva de aulas, una de las medidas de control y administración más efectiva. “Para terminar con las aulas cautivas, que estaban asignadas de forma prácticamente inamovible a determinada asignatura, hemos implementado un sistema de reserva integrada de aulas, a través del cual por medio de Internet, los docentes pueden conocer qué aulas están disponibles, qué capacidad tienen y realizar sus reservas”, explica el Ing. Enrique Espeche, Secretario Administrativo FRM.
Es que anteriormente, eran las bedelías las encargadas de asignar  las aulas a cada materia y en general luego de ser usadas, permanecían cerradas con llave, no  pudiendo ser compartidas con otros sectores de la facultad. Esto ya no debería ocurrir más.
La idea es logar un cambio de metodología donde, si se saca un banco, debe ser devuelto al aula, y si se ocupa un aula, la misma no es exclusiva de esa materia sino que las aulas son de todos. En fin, esto implica un verdadero cambio cultural que llevará esfuerzo, perseverancia, tiempo“, cierra el Ing. Espeche.//