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La polilla de la vid: un hongo puede ser usado como plaguicida

El producto es menos contaminante que los convencionales y accesible para pequeños productores. Buscan crear una pyme de biotecnología, por tendencia a cultivos orgánicos.
La polilla de la vid es un plaga que llegó a nuestra provincia en 2008, se cree que desde Chile. Los intentos para erradicar este insecto, que se alimenta de las uvas y genera diversos daños, han tenido un resultado relativo y la plaga se sigue extendiendo a otras zonas productivas.

 

Un grupo de investigadores de la UTN y la UNCuyo desarrollaron un bioplaguicida a partir de un hongo, que no contamina el medio ambiente y será más accesible para pequeños y medianos productores.

 

Como alternativa a los agroquímicos y otros métodos más costosos, el equipo decidió elaborar un plaguicida natural a partir del hongo entomopatógeno "beauveria bassiana" (Triple B). Esto es, un agente que ataca específicamente a insectos y además contendrá una sustancia que atrae de modo particular a la polilla de la vid, para reducir el impacto en otras polillas y chinches.

 


Las esporas del hongo se comercializarán como un polvo blanco, al que el productor agregará agua para pulverizarlo sobre la planta. Cuando la polilla toque la uva, las esporas -el equivalente a las semillas- se le adherirán y penetrarán por la piel.

 

En su interior germinarán y le provocarán la muerte en 7 días a partir del momento en que tomó contacto con el agente.

 

Pabla Torres (30), estudiante de Ingeniería Química en la UTN y una de las responsables del proyecto, detalló que la diferencia fundamental con los agroquímicos es que el bioplaguicida no contamina el agua, el aire ni el suelo; no afecta a otras especies; ni tampoco genera un residuo tóxico.

 

De hecho, para que los remanentes de estos productos químicos se encuentren dentro de los límites máximos permitidos, la última pulverización se debe realizar en diciembre, pero la polilla sigue atacando la vid hasta marzo.

Como contraparte, Torres indicó que si las esporas del hongo no toman contacto con un insecto en 15 días, se convierten en materia orgánica inerte, es decir se descompone naturalmente. Y para convertirse en una plaga en sí mismo, el "beauveria bassiana" necesita una humedad de 90%, que no se registra en la provincia.

Otro sistema que se suele usar para combatir a la polilla de la vid es la nube de feromonas, que evita que el insecto se reproduzca. Sin embargo, para que este método resulte efectivo se debe pulverizar un área de 25 hectáreas y su costo ronda los 300 dólares por hectárea.

De ahí que sólo puedan aplicarlo los grandes productores, pero no los pequeños o medianos. En comparación, calculan que el bioplaguicida entomopatógeno será mucho más accesible.

Una Pyme de biotecnología

Pabla Torres explica que a Stela Maris da Silva, doctora en Biotecnología e investigadora y docente de la UTN, se le ocurrió convertir uno de sus proyectos de investigación en una Pyme, en particular por la tendencia al crecimiento de los cultivos orgánicos y el correspondiente uso de plaguicidas biológicos. Los investigadores que desarrollaron esta alternativa son integrantes del Grupo de Investigación de Saneamiento Ambiental (de la UTN).

Entre otros, han desarrollado proyectos de tratamiento de residuos sólidos con hidrocarburos y de efluentes líquidos con metales pesados, a través de procedimientos biológicos. Un equipo se separó para empezar a estudiar específicamente el ciclo de vida y el comportamiento de la "lobesia botrana", una polilla que ataca diversos frutales, pero tiene preferencia por la vid.

De hecho, le gustan los racimos pequeños y apretados, que son los de uvas finas -como Malbec o Cabernet- y recién en segunda instancia opta por otras variedades o incluso por los olivos.

A partir de esa investigación, desarrollaron el bioplaguicida. La propuesta se encuentra todavía en la fase de laboratorio y el grupo de trabajo está intentando pasar a la etapa de prueba piloto.

Si bien cuentan con un espacio que les ha cedido la Facultad de Ciencias Agrarias, donde han armado unas pequeñas instalaciones, la idea es poder equipar esta planta y en un futuro instalarse en el Parque Biotecnológico de la UNCuyo.

Una vez que logren realizar la prueba piloto, podrán solicitar las certificaciones a Senasa, Inta e Iscamen para comercializar el producto. Claro que para lograrlo necesitan financiamiento. La Fundación UNCuyo, les ha ofrecido respaldo para conseguir inversores.

Fuente: Diario Los Andes

Sandra Conte - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Link: http://archivo.losandes.com.ar/notas/2012/12/14/polilla-vid-hongo-puede-usado-como-plaguicida-685646.asp