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Se trata del proyecto independiente de un equipo de docentes y estudiantes de la UTN que cuenta con el apoyo de la UNCuyo. Ganaron un premio de U$S30.000 y otro de U$S5.000.

Quien dirigió este grupo de investigación fue la doctora en biotecnología con formación en biología Stella Maris Da Silva, una profesional brasileña que trabaja en la UTN.

El equipo de trabajo para este plan de negocios está compuesto, además de por Da Silva y Torres, por Gabriela Ohanian (51), ingeniera industrial, investigadora y docente de la UTN, y por los estudiantes de ingeniería química de la misma universidad Matías Burán (24), Cecilia Gallardo (22) y Laura Musri (23).

 Un bioplaguicida contra la polilla de la vid, proyectado por un grupo de docentes y estudiantes de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), ganó un premio de 30 mil dólares y comenzará a ser elaborado en 2013.

El proyecto, vinculado al área de la biotecnología, se quedó con el primer premio del concurso IB50K organizado por el Instituto Balseiro, y recibió también un premio especial del Instituto Nacional de Tecnologìa Agropecuaria (INTA), que suma 5 mil dólares más al premio inicial de 30 mil. Sin embargo, los ganadores recibirán la suma de dinero equivalente en pesos.

El nombre del proyecto es “Desarrollo de un bioplaguicida a partir del hongo entomopatógeno Beauveria bastiana”, y la marca con la que el producto será denominado es Triple B.

“Es un futuro emprendimiento que llevaremos a cabo entre enero y febrero de 2013. Se trata de un plaguicida que apunta a combatir la polilla de la vid”, explicó Pabla Torres (30), una estudiante de ingeniería química a quien sólo le queda terminar sus tesis para recibirse y que forma parte del equipo ganador.

“A principio de año lo empezamos a producir en laboratorio. Como resultado va a dar un polvo humectable que los productores mezclarán con agua y aplicarán sobre la planta o el suelo, donde lo necesiten, a través de mochilas o aviones”, agregó la joven que fue la encargada de defender el proyecto ante el jurado del IB50K.

En setiembre, cuando la amenaza de la polilla comience ante la temporada de la uva, se realizarán las pruebas definitivas del producto.

El proyecto, de origen independiente a pesar de haber surgido en ámbito de la UTN y que también tiene el respaldo de la Fundación de la Universidad Nacional de Cuyo (FUNC), ya cuenta con pruebas de campo y en setiembre terminarán de obtener los avales de organismos como el INTA, el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

En cuanto al dinero de estos premios, Torres expresó: “Lo más probable es que lo invirtamos todo en el negocio como aporte de los socios. Además, conseguimos el respaldo para el plan de negocios de la fundación de la UNCuyo, que nos brinda ayuda. Están con nosotros en la parte administrativa, la legal, nos acompañan a las reuniones y nos brindan contactos”.

La propuesta de negocio ganadora surgió para el grupo a partir de una investigación que sus miembros empezaron a realizar en 2009 sobre la plaga de la polilla de la vid (Lobesia botrana, según su nombre científico).

“Analizamos su ciclo de vida, cómo afecta a la vid, cómo es el desarrollo en el campo, observamos que los productos que se estaban aplicando no estaban funcionando, entonces de ahí surgió la idea de desarrollar un plaguicida orgánico que ataca específicamente ciertas especies de insectos y no deja residuos en los ecosistemas circundantes”, detalló Torres.

Fuente: Diario UNO

Link: http://www.diariouno.com.ar/edimpresa/2012/12/11/nota314622.html