sLa eminencia en energía hidroeléctrica cuenta a energiaestrategica.com que se ha incentivado más a la energía termoeléctrica que a las renovables, entre ellas el aprovechamiento de la energía hidráulica. No obstante, reconoce que actualmente se están llevando a cabo estudios pertinentes para poner en funcionamiento viejos proyectos.

Nota de Energía Estratégica
Por Guido Gubinelli
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Guillermo Malinow es miembro de Comité Argentino de Presas (CAP) y de las personas que más saben en materia de hidroelectricidad de Argentina. En un excelente informe co-producido junto a la Cámara Argentina de Consultores de Ingeniería (CADECI) titulado ‘Las presas y el desarrollo’, indica, entre otras cosas, que “según CAMMESA -Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA-,de los 35 GW de potencial hidroeléctrico técnicamente explotable de Argentina, se encuentran instalados y en producción solo 11 GW”.

Desde 1992 hasta 2013, se fue mostrando una tasa media de crecimiento en el consumo eléctrico argentino anual de 4,26 por ciento, y buena parte de esa demanda fue contenida gracias a la triplicación de la generación térmica, la cual era predominante, mientras que la hidroeléctrica, más pequeña en proporción, se duplicó.

A saber, en 1997, de la Matriz de demanda de Energía Eléctrica, según el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), un 44,5 por ciento era abastecida por energía hidroeléctrica, un 44 por ciento por termoeléctrica y un 10,9 por energía nuclear, entre los consumos más significativos. En 2013, en cambio, el aumento de la demanda en paralelo al desarrollo de potencias energéticas modificó la matriz: un 63,9 por ciento del consumo se genera a partir de energía térmica, un 31,1 hidroeléctrica y un 4,4 de energía nuclear.

Es por ello que en diálogo con este medio, la eminencia dispara: “En los últimos 20 años se hizo poco y nada en materia hidroeléctrica”. “Desde la habilitación de Piedra del Águila yYacyretá, puesta en servicio en el año 1995, con el nivel del embalse donde estaba, en la costa 76, desde ahí se hizo poco y nada”, grafica.

No obstante, Malinow reconoce que la actual gestión se está ocupando en revalidar viejos proyectos sujetos a revisación, ya que fueron desarrollados en la década del 70 y el 80, donde los criterios medioambientales y sociales no eran tan tenidos en cuenta. Se trata de alrededor de70 propuestas hidroeléctricas sobre las que se determinará su viabilidad, y donde algunas puedan ser descartadas y otras adaptadas.

El tratamiento que hoy se le tienen que dar a los proyectos debe abordarse desde un punto de vista multidisciplinario para que se discutan todas las cuestiones y nadie quede perjudicado”, remata el experto.

Sobre este desarrollo que, según especifica el Ministerio de Planificación, podría llegar a abordarse en el corto y mediano plazo, como lo están haciendo con las 2 represas en el sur del país, la Copernic y la Néstor Kirchner, Maliow enfatiza: “Nosotros queremos ser optimistas y que los que presidan el país se interesen por estas cuestiones; desde ya el Comité Argentino de Presas está a disposición para aportar sobre la causa todo lo que haga falta”.

Señala que aún “está faltando un debate para comenzar a aprovechar de manera más seria el recurso hidroeléctrico”, frente a la resistencia por parte de algunos sectores que continúan pensando que las represas son un peligro para la sociedad. Resalta que “todo debate que se dé con altura es bienvenido” y que oponerse a este recurso, por el simple hecho de oponerse “no sirve”.

Como paso a seguir, en el sentido de desarrollos de represas, Malinow destaca el caso deBrasil, país vecino que abastece su consumo de energía eléctrica en un 97 por ciento mediante energía hidroeléctrica.